Transformación médica y avances de primera generación (siglo XIX)
La Revolución Industrial supuso el primer gran avance para los sacaleches. En 1854, el inventor estadounidense O.H. Needham recibió la primera patente estadounidense para un sacaleches, con un diseño de doble cámara que generaba succión manual. Un avance clave de esta época fue la transformación del sacaleches, que pasó de ser una herramienta popular a un dispositivo médico.
El concepto de "bancos de leche", promovido por el obstetra francés Dr. Pierre Budin, impulsó aún más el desarrollo tecnológico. En la década de 1870, el fabricante alemán de instrumentos L.E. Bangs introdujo un modelo mejorado con una copa de borde flexible, que mejoraba significativamente la comodidad. Estos dispositivos surgieron principalmente para resolver problemas médicos: ayudar a las madres con pezones invertidos, mantener la producción de leche en bebés enfermos o recolectar nutrientes para bebés prematuros.
A finales del siglo XVIII, los sacaleches funcionaban de forma similar a las jeringas de succión, creando presión negativa manualmente. Este diseño evolucionó a lo largo del siglo XIX, con ejemplos como el sacaleches de 1830 y la patente de 1854, optimizando la facilidad de uso y conformando los primeros prototipos de sacaleches manuales modernos.
Revolución de la electrificación y penetración en los hogares (principios y mediados del siglo XX)
La aplicación de la electricidad a principios del siglo XX transformó por completo el sacaleches. En 1921, el ingeniero Edward Lasker inventó el primer sacaleches eléctrico, inicialmente para la ganadería lechera y posteriormente adaptado para uso humano. Tras la Segunda Guerra Mundial, en medio de la popularización de los electrodomésticos en Estados Unidos, los sacaleches eléctricos comenzaron a llegar a los hogares.
En 1956, se fundó la empresa sueca Medela, especializada en soluciones para la lactancia materna. En la década de 1960, el sistema desarrollado por Einar Egnell logró la primera simulación del ritmo de succión de un bebé, un avance en la biónica que se convirtió en la base técnica fundamental de los extractores de leche modernos. Simultáneamente, el uso generalizado de materiales plásticos hizo que los extractores fueran más ligeros, más fáciles de esterilizar y, gradualmente, más asequibles.
El movimiento de la lactancia materna y el refinamiento tecnológico (décadas de 1970 y 1990)
El movimiento internacional de lactancia materna de la década de 1970 impulsó el uso de los extractores de leche a nuevas cotas. La promoción de la lactancia materna por parte de la Organización Mundial de la Salud, sumada al aumento de la proporción de madres trabajadoras, impulsó la demanda de equipos de extracción eficientes. En 1983, Medela lanzó el primer extractor de leche eléctrico doble, que reducía a la mitad el tiempo de extracción. Entre las principales innovaciones de este período se incluyen:
Fuerza de succión ajustable y configuraciones de ciclo
Bridas de diseño más ergonómico
La aparición de modelos portátiles que funcionan con baterías
Una distinción más clara entre las bombas de uso hospitalario y las de uso personal
Este refinamiento tecnológico se debía a una comprensión científica más profunda de la composición de la leche materna y la mecánica de la lactancia. El sacaleches ya no era solo una herramienta para extraer leche, sino un instrumento de precisión destinado a preservar la calidad nutricional y el suministro de leche materna. Sin embargo, los sacaleches de esta época aún se caracterizaban principalmente por sus largos tubos, múltiples piezas y máquinas relativamente voluminosas.
La era inteligente y la experiencia personalizada (siglo XXI – actualidad)
Al entrar en el siglo XXI, la Internet de las cosas (IoT) y las tecnologías de big data han otorgado a los extractores de leche formas completamente nuevas.
Por modo de funcionamiento se dividen en: Extractores de leche manuales y eléctricos.
Según su complejidad, los extractores de leche eléctricos se dividen en: extractores de leche con cable o con tubo y extractores de leche inalámbricos o sin cable. Los extractores de leche inalámbricos son especialmente populares entre las madres jóvenes y las madres trabajadoras.